Clausura de la XV Muestra en Huesca

En el principio, fue Alice Guy. 

Marta Mastral clausuró la Muestra
Marta Mastral clausuró la Muestra

Alice Guy es autora de la primera película narrativa de la historia. Se tituló El hada de las coles y mezcló en ella amor, magia y fantasía. Data de 1896.

Ella comprendió que el recién inventado cinematógrafo, hasta ese momento utilizado exclusivamente para registrar de forma mecánica escenas de la vida cotidiana, podía servir para algo más: para contar historias con trama, con argumento.

Pero lo que más llama la atención es que su propuesta, superó el horizonte de los propios hermanos Lumière, quienes manifestaron que “el cine era una invención sin futuro”. O de Gaumont, importante empresario del gremio y para el que Alice Guy trabajaba como secretaria, quien declaró su desconfianza en lo que él solo veía como “un juguete para niños”.

Por su intuición, su valentía y su capacidad para demostrar que captar escenas en movimiento era algo más que hacer documentales, la industria del cine le debe a esta directora un reconocimiento principal.

No sólo eso: Guy inventó un sistema de grabación de sonido, coloreó sus películas, fue propietaria de su propio estudio cinematográfico y llegó a realizar y producir más de 600 películas a lo largo de su vida.

Hay muchas más:

Lois Weber. Actriz, productora y directora americana, que en 1916 dirigía películas atrevidas, en las que mostraba temas como el aborto, el control de natalidad o la drogadicción. Y una curiosidad: a su órdenes trabajó John Ford antes de dirigir sus propias películas.

Germain Dulac. La película de esta directora francesa, titulada La concha y el clérigo y estrenada en 1928, está reconocida por muchos como la primera película surrealista de la historia. Fue rodada dos años antes que Un perro andaluz de Buñuel e incluye, por primera vez, muchas de las técnicas de representación cinematográfica de esta revolución vanguardista.

También imprescindible

Dorothy Arzner. Ella dirigió exitosas películas en el Hollywood de los años 30 y 40. A su dictado trabajaron Katharine Hepburn, Joan Crawford o Mauren O’Hara, actrices para las que creó personajes femeninos fuertes y completos, personajes que colocaban a las mujeres en roles no habituales: una valiente aviadora, una sagaz espía, una bailarina que lucha por su carrera profesional o una secretaria capaz de dirigir con diligencia la empresa para la que trabaja.

–  Maya Deren. Maya Deren fue iniciadora del cine underground en Estados Unidos. Su obra (que desarrolla entre los años 40 y 50 del siglo XX) bascula entre las artes plásticas y el cine. Es innovadora y, más que esto, rupturista en las formas. Dio a conocer en institutos y universidades el cine experimental.

Parece increíble que, para la mayoría de las personas, incluso para aquellas aficionadas al cine, estos nombres hoy no digan nada.

Hasta ellas, las pioneras, nos lleva la protagonista del cartel que anuncia esta XV Muestra de cine realizado por mujeres. Su autora es Marta Ester, magnífica diseñadora gráfica oscense que ha trabajado como acostumbra: con elegancia, limpieza y claridad en la forma; y derrochando capacidad para sintetizar y para sugerir en el contenido.

El personaje que ha ideado Marta reúne las miradas del cine en femenino:

– La mirada de la directora. Son ojos que ven de acuerdo a su condición, a su género, a su experiencia. No es una mirada neutra, porque ninguna mirada lo es: está condicionada por la carga que la historia, la sociedad y la cultura depositan sobre las personas, en este caso sobre las mujeres, y también por sus deseos.

– La mirada de la cámara, que permite seleccionar los trozos de vida que se quieren poner en primer plano. Y lo que muchas de estas películas destacan rompe cánones y desoye preceptos: denuncian malos tratos, corrupción, injusticia social; recuperan el espacio doméstico, bien para reivindicarlo o bien para cuestionarlo; rescatan el cuerpo femenino, el real, no el mítico, ámbito del sexo, del placer, pero también de la menstruación o el embarazo.

– Y otra mirada más: la que observa desde el espejo. El espejo no refleja sólo la imagen de una directora, sino que devuelve la imagen de todos los personajes que ella construye. Es la representación femenina, múltiple y variada, como individuo y en relación con la comunidad a la que pertenece.

Estos días, actrices de largo recorrido, nos han contado que se escriben pocos papeles femeninos, y muchos menos para mujeres maduras. Las mujeres productoras, encuentran dificultades para conseguir financiar películas con el matiz de género, con la particularidad de que los directivos de entidades con capacidad para financiar son en su mayoría hombres. En España, apenas el 8% de las películas que se producen han sido dirigidas por mujeres.

Y la situación del cine, sólo es un reflejo de lo que sucede más allá de las cámaras: las mujeres no estamos presentes en igualdad. Hay que ser conscientes de que a las mujeres todavía se nos invisibiliza delante, detrás y fuera de las cámaras. ¿Por qué, si no, en el siglo XXI nos dirigen gobiernos elegidos democráticamente sin ninguna o escasas representantes femeninas? La igualdad, hay que ponerla en práctica y hay que creérsela.

Es necesario que tomemos conciencia. No se puede seguir desperdiciando talento, potencial, puntos de vista, sensibilidades. La igualdad es un asunto prioritario, porque no sólo es una cuestión feminista, ni siquiera femenina: es una cuestión de interés general.

Y termino recordando a Haifaa Al Mansour, la primera mujer directora de cine en Arabia Saudí con su película La bicicleta verde del año 2012. Cuando le preguntaron si temía que el gobierno o las autoridades no le permitieran terminar su película, ya que era un filme crítico, ella contestó:

 “La película es más crítica con la gente que cree que no puede cambiar el sistema que con el sistema mismo”.

Evidentemente, ella es de las que cree que se puede cambiar el sistema y por eso movió pieza: sus ojos y su cámara. Supongo que nosotras y vosotros, también creemos que hay cosas que cambiar y que se pueden cambiar y por eso, y porque nos gusta el cine, estamos aquí.

Y ahora, los agradecimientos, inevitables e imprescindibles:

El Colectivo de Mujeres Feministas de Huesca, entidad organizadora de esta XV Muestra de Cine realizado por mujeres, agradece su colaboración a la Fundación Anselmo Pié Sopena, a la Diputación Provincial de Huesca, al Ayuntamiento de Huesca, al Instituto de Estudios Altoaragoneses y a entidades como el  Instituto Francés de Zaragoza, CADIS Huesca, Un día de cine, las bibliotecas municipales, la librería Anónima, la ludoteca Cascabillo, TRAMA y a multitud de colaboraciones personales.

Y gracias, muy especialmente, al Teatro Olimpia, que un año más nos ha acogido con profesionalidad y cariño y, como nosotras, ha puesto su empeño en que esta Muestra salga adelante. Muchas gracias Fiti. Muchas gracias Mª Ángeles. Muchas gracias Rubén.

¡Hasta la próxima!

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